Estimados hermanos:
Saludos.
Me estoy dando cuenta de que cierto forista que acaba de regresar afirma que yo (Bible Man) pienso que es mejor que los católicos se vayan al infierno, para que haya más espacio en el cielo.
Ante estas palabras, quiero aclarar que yo NUNCA he dicho ni he creído tal cosa. Tal vez ciertas palabras mías que escribí en el foro anterior han sido malinterpretadas, tergiversadas y tomadas fuera de contexto.
Cuando una persona decide voluntariamente nacer de nuevo y consecuentemente le permite a Dios transformarla mediante la aceptación de Cristo como Señor y Salvador, tal actitud es digna de respeto y admiración y por supuesto que a alguien que decide nacer de nuevo (renunciando y dejando atrás su vieja vida) no podemos negarle el regalo de vida eterna que viene con Jesucristo. Ahora bien, cuando alguien se niega a renunciar a su antigua vida, cuando alguien se aferra a sus creencias antibíblicas y peor aún, cuando alguien pretende mezclar el cristianismo con idolatría y enseñanzas de hombre, pues ahí la misma Biblia dice que las perlas no se hicieron para los cerdos. En pocas palabras, si alguien quiere nacer de nuevo, renunciando y dejando atrás su antigua vida que no agradaba a Dios, pues bienvenido y nos vemos un día de estos allá en el cielo, pero si alguien se niega a renunciar a su vida no cristiana y a deleitarse en sus pecados pues entonces que acepte las consecuencias de sus actos porque su último destino NO será el cielo.
A diario cientos de personas abandonan el catolicismo romano para integrarse a las filas del cristianismo evangélico conservador (claro, habrá unos pocos desafortunados que caerán en sectas como los mormones, los tdj y los adventistas) porque cada día apoyan menos las doctrinas y las actuaciones de los líderes de la ICAR.
¿Me he explicado con suficiente claridad?
En Cristo:
Bible Man




